La gestión de residuos es un tema complejo que puede tener efectos significativos en el medio ambiente y requiere una consideración cuidadosa. Las nuevas tecnologías y procesos inteligentes para evitar, reducir y recuperar residuos pueden ayudar a disminuir la cantidad de residuos que se envían a los vertederos.
El proceso de digestión anaeróbica convierte los residuos comerciales e industriales en electricidad, calor y metano limpio en el sitio. Produce grandes cantidades de biogás, que comprende metano y dióxido de carbono. La fracción de metano limpia se puede almacenar, presurizar y utilizar para generar energía y calor en el sitio, con el excedente que se alimenta a la red eléctrica, o se utiliza para alimentar equipos y vehículos.
A medida que los costos de energía continúan aumentando, más fabricantes se dan cuenta de los beneficios de usar la digestión anaeróbica para crear energía para sus plantas.
Con un fuerte compromiso con sus responsabilidades sociales y medioambientales, un fabricante líder de productos e ingredientes de cereales de alta calidad encargó recientemente a una empresa energética australiana establecer una planta de digestión anaeróbica en su planta de producción.
La planta generará metano a partir de cáscaras de avena y utilizará este combustible en una unidad combinada de generador de calor y energía para compensar por completo sus necesidades energéticas actuales y futuras, con el excedente de energía exportado a la red.