La competencia se basa en la precisión.
Para los atletas de élite, menos de una pulgada o una centésima de segundo puede significar la diferencia entre ganar y perder, entre ocupar un lugar en el podio o quedar en la multitud.
Lo mismo ocurre en la industria, donde la nueva tecnología puede marcar la diferencia entre la eficiencia y la ineficiencia, la productividad o la falta de ella.
La precisión es una prioridad para el Pettit National Ice Center. El hielo, la temperatura del aire y la humedad precisos son fundamentales para el rendimiento pico de los patinadores de velocidad.
La última actualización de Rockwell Automation nos permitió generar y gestionar esas condiciones ideales, a la vez que operábamos de una manera más sustentable desde el punto de vista ambiental y financiero.
Apoyo a la formación de élite y al patinaje comunitario
Somos una instalación compleja que debe adaptarse para satisfacer las expectativas de una amplia variedad de usuarios, desde recreativos hasta competitivos.
Además de una especialización en patinaje de velocidad, recibimos a más de 425000 visitantes cada año, creando condiciones ideales de hielo y aire para todo, desde hockey hasta patinaje artístico.
Con este nivel de especialización llegaron los elevados costos energéticos. Nuestra tecnología no podía responder rápidamente a las cambiantes demandas de los consumidores y requería programación en el lugar. Nuestra viabilidad a largo plazo como activo comunitario y el lugar de entrenamiento para atletas de todo el mundo se convirtió en una preocupación.
La migración ofrece beneficios inmediatos
Necesitábamos una solución que abordara nuestros objetivos de precisión, sustentabilidad y flexibilidad, así como acceso remoto, pero seguro.
Con las donaciones de productos en especie y la orientación experta de Rockwell Automation, migramos de una tecnología obsoleta a un sistema de control distribuido PlantPAx. Con la nueva visualización y gestión de recetas, así como el acceso remoto, el monitoreo/gestión de energía y el diagnóstico/alarma, ahora puedo:
- Programar con precisión el tipo de hielo que necesitamos y durante cuánto tiempo lo necesitamos, con más de 30 días de antelación
- Monitorear y reducir el consumo de energía
- Recibir alarmas en mi dispositivo móvil para diagnosticar y resolver problemas de forma remota
Un edificio eficiente es fundamental para el ahorro de energía. Ahora puedo mantener el equilibrio ideal entre dos sistemas opuestos (uno que calienta el aire y gestiona los niveles de humedad, y otro que enfría el hielo). La capacidad de variar constantemente las temperaturas del aire y del hielo reduce la carga de los compresores y permite que las bombas desaceleren. Todo es más eficiente.
El control preciso y la tecnología líder garantizan la excelencia
Esperaba un ahorro de energía significativo, pero lo que logramos me sorprendió.
Con el nuevo sistema, redujimos el consumo de electricidad en un millón de kilovatios al año, lo que nos ahorró USD 90,000 anuales.