Un nuevo impulso: los “sueños eléctricos” de la automoción

Nuevo impulso: “sueños eléctricos” de automoción

¿Recuerda la canción Together in Electric Dreams?

Fue un gran éxito internacional en 1984 que compuso mi compatriota Giorgio Moroder con ayuda del músico británico Philip Oakey. Es un clásico. Le hablaba a una generación en los albores de la era digital y exploraba las posibilidades de la “electrónica omnipresente”.

Gracias a mi trabajo en Rockwell Automation, tengo el privilegio de ayudar a muchos fabricantes de automoción líderes en el sector –y a algunas innovadoras empresas de nueva creación– a convertir sus sueños eléctricos en realidad.

Actualmente, el futuro de los vehículos eléctricos es muy prometedor, debido a tres factores clave:

  1. Madurez de la tecnología. Los vehículos eléctricos, y los híbridos, se venden desde hace algún tiempo y ahora están bien probados a escala de consumidor. Los nuevos fabricantes, como Fisker y Tesla, sobrepasan los límites con ofertas de vehículos de lujo y de alto rendimiento que van más allá.
  2. Exigencias medioambientales. Los vehículos eléctricos son esenciales para cumplir con el importante y ambicioso compromiso global de reducir las emisiones.
  3. El “factor Uber”. Los servicios de vehículos compartidos están cambiando los patrones de propiedad. De hecho, la noción de tener un coche bien podría ser historia y quedar relegada a los entusiastas de los coches históricos en el plazo de una generación. Los coches eléctricos sin conductor prometen ser más seguros y eficientes. Los consumidores simplemente pagarán por el tiempo que los utilicen o el kilometraje.

El Jaguar F-PACE se construye con tecnología de Cisco y de Rockwell Automation. En su fabricación se utilizan arquitecturas de red escalables, seguras y validadas en las que se gestionan los datos para mejorar el rendimiento empresarial.

Los fabricantes de coches, e incluso compañías como Google y Apple, son conscientes de estos factores de cambio y han invertido mucho en estrategias electrónicas. Y los grandes fabricantes de coches se plantean metas ambiciosas. Por ejemplo, Volvo habla abiertamente de su intención de vender sólo modelos eléctricos o híbridos muy pronto: en 2019.

Estos y otros avances podrían tener como resultado un aumento de la cantidad de vehículos eléctricos que se fabrican, de un porcentaje muy pequeño del total de vehículos a más del 50% en cuestión de 10 o 15 años.  

El uso continuo de datos en la fabricación

Para materializar la promesa de un mercado de vehículos eléctricos floreciente, los fabricantes de coches tienen que superar diversos obstáculos, incluida la extraña alianza de intereses. Quizás lo más importante es que los fabricantes deben adoptar un enfoque de la fabricación más conectado que use datos continuamente, para optimizar la producción de vehículos eléctricos y satisfacer la demanda.

Los nuevos fabricantes de vehículos eléctricos pueden aprender mucho de los fabricantes tradicionales. Por ejemplo, vea cómo un enfoque de Connected Enterprise ayudó a Kia a lograr una reducción del 70% de tiempo improductivo de seguridad y permitió a Jaguar Land Rover mejorar el rendimiento empresarial.

Al mismo tiempo, los fabricantes de coches tradicionales empiezan a emular los nuevos modelos de negocio y el desarrollo de tecnología "ad hoc" popularizado por las empresas de nueva creación. La mejor integración de datos –y el hecho de que estos sean más accesibles y prácticos– también resulta esencial para el éxito de estos enfoques.

Superación de los obstáculos de la infraestructura

Qué decir de los otros obstáculos a los que se enfrenta la fabricación de vehículos: las baterías y la infraestructura de carga. Ciertamente, es de interés general superar estos obstáculos y han tenido lugar avances fascinantes.

Por ejemplo, Fisker obtuvo en 2017 las patentes de la tecnología de baterías flexibles de estado sólido, que cuestan una tercera parte de las baterías equivalentes actuales, son mucho más ligeras y pueden recargarse con capacidad para 800 kilómetros en cuestión de un minuto. Fisker espera que esta tecnología esté disponible para aplicaciones de automoción dentro de cuatro o cinco años. Al mismo tiempo, ha habido mejoras de infraestructura significativas y Europa es líder en número de estaciones de carga ultrarrápida. 

¿Cuál es el resultado neto?

Los últimos avances pronostican cambios radicales en el transporte, que no se han visto desde que los seres humanos dejaron de montar a caballo para subirse al coche.

La historia de Rockwell Automation se remonta a 1903, el mismo año en que Henry Ford fundó la Ford Motor Company. Desde entonces, nos hemos centrado en contribuir a la evolución de la industria de la automoción. Ahora está surgiendo una nueva era y nos comprometemos a ayudar a la industria de la automoción a hacer realidad sus “sueños eléctricos”.

Descubra más acerca de nuestras soluciones innovadoras para la industria de la automoción.

Paolo Butti
Publicado 14 Mayo 2018 Por Paolo Butti, Industry Manager Auto & Tire, Rockwell Automation
  • Contacto:

Blog

Nuestros blogs facilitan que nuestros empleados y bloggers invitados puedan informarle sobre todas las novedades de la industria y facilitarle una panorámica sobre las últimas tendencias en tecnología.