Sensores inteligentes e IoT: pros y contras

Sensores inteligentes e IoT: pros y contras

Los sensores son una pieza fundamental para capturar información de diagnóstico básica a partir de máquinas y equipos industriales. No obstante, cada vez más personal encargado de su mantenimiento se está jubilando y esos puestos están siendo ocupados por trabajadores noveles.

Al tratarse de una nueva generación de trabajadores, es posible que se sientan cómodos con la rápida evolución que se está produciendo en la tecnología de fabricación y con la información asociada a ella, pero eso no significa que conozcan los equipos como el personal experimentado.

De ahí que para el éxito de los fabricantes sea clave capturar los datos contextuales ofrecidos por los sensores para así poder realizar más diagnósticos predictivos y sacar partido a los datos en toda la empresa.

La tecnología de sensores inteligentes da respuesta a esta necesidad, ya que ofrecen un conocimiento más profundo de la salud de las máquinas industriales, ayudando así a los operadores —actuales y futuros— a optimizar los procesos de la planta.

Los sensores inteligentes proporcionan información clave a las operaciones de fabricación, aunque no todos los sensores tienen por qué disponer de esta tecnología. Por ese motivo es importante saber dónde y cuándo implementarla.

Todo en orden

Los sensores inteligentes pueden ayudar a flexibilizar las operaciones de fabricación que, debido a los cambios de tamaño en los productos, conllevan frecuentes cambios en la línea de producción.

En lugar de cambiar manualmente la configuración de los sensores cuando hay un cambio de producto en la línea, los sensores inteligentes almacenan varios perfiles en el controlador que pueden activarse cuando sea necesario. De este modo, el sensor puede adaptarse a productos diferentes. Además, el tiempo de configuración se reduce considerablemente, de minutos a milisegundos, y se optimiza la fabricación flexible.

En la mayoría de aplicaciones para fabricación flexible, numerosos sensores deben ser configurados de nuevo. Y, en muchas ocasiones además, la metodología para hacerlo varía de una familia de sensores a otra.

En consecuencia, el operador es responsable de saber —o recordar— exactamente el proceso necesario para actualizar todos los sensores. Por otra parte, para reconfigurarlos manualmente, puede emplear hasta una hora y, aunque el tiempo del operador vale dinero, el verdadero impacto es la pérdida de producción de la planta durante ese período. Dependiendo del coste del producto que se fabrica, la pérdida de producción puede llegar a costar hasta 200.000 $ al día.

Adaptación a personal nuevo

Además de evitar las pérdidas de producción, los sensores inteligentes pueden suavizar el impacto de los cambios en el personal.

A medida que el personal y los operadores experimentados se van jubilando, se pierde mucho conocimiento técnico —en general, por cada tres trabajadores que se jubilan, solo se contrata uno nuevo para sustituirlos—. Los operadores con experiencia conocen muy bien sus máquinas y sus peculiaridades y cómo compensar los problemas que puedan generar.

Sin embargo, la nueva generación de trabajadores no tiene por qué estar familiarizada o preparada para gestionar dichas peculiaridades, con lo que, a medida que se jubilan los operadores sénior, se pierde mucho conocimiento técnico. Precisamente por ese motivo, los sensores inteligentes, capaces de ofrecer abundante información de diagnóstico, pueden aportar grandes ventajas en una situación como la mencionada.

Otro punto a su favor —no tan sutil en este caso — es que la funcionalidad de configuración automática de un sistema de sensores inteligentes siempre establece valores consistentes en los mismos, lo que reduce los errores de configuración o problemas en la producción que podrían producirse en caso de que fuera un operador quien los introdujera de forma manual, sobre todo, si se tratara de un operador sin demasiada experiencia. El fabricante de maquinaria, además, puede revisar estos valores y asegurar que los valores utilizados para cada máquina son los óptimos.

Para determinar si el cambio a los sensores inteligentes es adecuado para su empresa, es clave que comprenda el coste que conllevan las configuraciones de los sensores cuando hay cambios en la línea de producción y las consecuencias de los cambios en el personal que se están produciendo.

Si aún no está seguro de si sus operaciones están preparadas para los sensores inteligentes, vea nuestro webinar gratuito, lea nuestras entradas previas sobre sensores inteligentes

Kevin Zomchek
Publicado 14 Agosto 2017 Por Kevin Zomchek, Business Manager, Rockwell Automation
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