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El 1 de diciembre de 1913, Henry Ford lanzó la primera línea de ensamblaje móvil para la producción en masa de un automóvil completo. Aunque Ford se lleva gran parte del crédito, pocas personas conocen el papel clave que desempeñaron los primeros controles de motor eléctrico para hacerlo posible.
En 1900, el 95 por ciento de todas las máquinas de fábrica todavía eran accionadas por motores de vapor. Estas máquinas de fábrica debían ubicarse cerca de un gran motor de vapor central para que las correas y los ejes funcionaran correctamente, lo que hacía prácticamente imposible una línea de ensamblaje larga. Pero al usar una serie de muchos motores eléctricos más pequeños, los ingenieros de Ford descubrieron la manera de accionar largas correas transportadoras que son esenciales para hacer que una línea de ensamblaje se mueva. Para la década de 1920, el motor eléctrico también había comenzado a accionar la mitad de las máquinas de fábrica en Estados Unidos. Rockwell Automation tiene un profundo conocimiento de este cambio histórico de motor de vapor a fábricas accionadas por motor eléctrico porque nuestros fundadores inventaron el primer control de motor eléctrico en 1903.
Cien años después, Ford Motor Company vuelve a ayudar a ser pionera de la próxima gran revolución industrial de la fabricación inteligente. El CEO de Ford, Alan Mulally, fue recientemente anfitrión de unos 100 líderes de la industria en una Cumbre de Smart Manufacturing organizada por la revista Chief Executive. El punto culminante del evento de dos días fue una visita a la nueva planta de ensamblaje de Michigan de Ford, galardonada por su innovación. Esta innovadora fábrica flexible es la única planta del mundo que construye vehículos de gasolina, eléctricos, híbridos e híbridos enchufables en la misma línea de producción.
Una vez más, las tecnologías de Rockwell Automation están trabajando tras bastidores para proporcionar componentes clave que hacen posible esta próxima revolución industrial de la smart manufacturing en la planta de ensamblaje de Michigan de Ford. Estos componentes van desde los controles de motor inteligente más recientes hasta el sofisticado software del centro de producción.
La palabra "smart" en smart manufacturing se refiere a una empresa industrial altamente conectada y habilitada para el conocimiento. En esta empresa, todas las acciones comerciales y operativas se optimizan para lograr una mayor productividad, sustentabilidad y rendimiento económico.
Las empresas que adoptan smart manufacturing son flexibles, ágiles y eficientes. Son receptivas, colaborativas y esbeltas. Son seguras, predictivas y, sobre todo, sostenibles.
Esto no ocurre por casualidad. Estas organizaciones siguen una hoja de ruta de tecnología, talento e infraestructura que combina comunicaciones seguras, inteligencia de fabricación, big data, computación en la nube, modelado y simulación, gestión energética y sustentabilidad, y productividad del ciclo de vida.
Durante décadas, el movimiento de calidad nos impulsó a nuevas alturas y más allá de los límites anteriores. Fabricamos mejores productos utilizando procesos mejores y más eficientes. Pero ahora, esa metodología no es suficiente. La smart manufacturing consiste en acelerar el rendimiento de la producción, por ejemplo, mediante el uso de nuevas herramientas impulsadas por big data. Una empresa conectada toma decisiones más rápidas y mejores. La optimización de plantas y redes de suministro conduce a un tiempo de lanzamiento al mercado más rápido, un menor costo total de propiedad, una mejor utilización de activos y una mejor gestión de riesgos.
Cuando nuestro CEO Keith Nosbusch se unió a otros líderes de la industria en la Cumbre de Smart Manufacturing, el tema de moda era el futuro, especialmente esta integración de tecnologías de automatización e información en la fabricación.
Porque seamos sinceros: ya no basta con fabricar un gran automóvil en una línea de ensamblaje. Necesitamos la flexibilidad que aporta la integración de tecnologías de automatización e información para lanzar la próxima revolución industrial, que impulsará mayores niveles de rendimiento, logrará mayores eficiencias y hará que los fabricantes sean más competitivos que nunca.
Publicado 3 de julio de 2013