Para apoyar el desarrollo de esta nueva forma de operar hoy existe una gran diversidad de compañías dedicadas a desarrollar la tecnología necesaria para que otras alcancen la sostenibilidad esperada. Tal es el caso de Rockwell Automation, que recientemente nombró a Ariel Bursztein como director de Sustentabilidad para clientes de la firma en Latinoamérica. Como explica el ejecutivo, “la idea es que los líderes industriales de la región se animen a comprobar cómo iniciativas en sustentabilidad pueden ayudarles a mejorar sus índices productivos, independientemente de exigencias normativas o mandatos corporativos.
Esto, sin lugar a duda, llevará a una evolución en nuestra oferta para cada una de las actividades que atendemos y para el ecosistema productivo de los países latinoamericanos”.
“Para avanzar en este camino se debe lograr una proximidad con el cliente para entender cuáles son sus desafíos, qué quieren lograr e implementar las mejores soluciones para alcanzar dichos objetivos operativos, pues la tecnología por sí sola, como tecnología pura sin inteligencia, no va a resolver estos retos”, añade.
Además, el ejecutivo considera clave promover aún más el uso de sistemas de control con el fin de que los procesos productivos sean gestionados de manera inteligente, buscando tener mejoras en aspectos como el consumo energético o de agua.
Una nueva frontera: la Inteligencia Artificial como catalizador
Para cerrar brechas entre la eficiencia operativa y los objetivos ambientales, las compañías líderes están recurriendo a la inteligencia artificial como un eje de transformación. Como indica el 10º Informe Anual sobre la Situación de la Fabricación Inteligente de Rockwell Automation, la IA ya es reconocida masivamente como la tecnología de mayor impacto en las capacidades de automatización de procesos productivos, ya que permite identificar oportunidades ocultas, anticiparse a desviaciones de rendimiento y tomar decisiones que equilibran productividad con sostenibilidad.
De esta manera, soluciones basadas en Inteligencia Artificial, como los sistemas predictivos de control y analítica avanzada, están ayudando a industrias tan diversas como la minería o la de alimentos a reducir consumo energético, minimizar desperdicios y mejorar la eficiencia general de sus activos.
En palabras de Ariel Bursztein “la sostenibilidad se convierte en una ventaja competitiva cuando se conecta con la inteligencia de los datos. El desafío ahora es atreverse a integrar estas capacidades en los sectores productivos de Latinoamérica con mayor decisión y profundidad”.