El consumo de productos a base de proteínas vegetales, incluidos los formulados como sustitutos de la carne, está experimentando un crecimiento significativo. Parte de este crecimiento se debe a los beneficios para la salud bien documentados, como la fibra, las vitaminas y los nutrientes adicionales, pero también se debe a que una dieta basada en plantas contiene menos calorías y menos grasa.
Desde el punto de vista social, el consumo de agua es menor y se necesita menos tierra, lo que aumenta la eficiencia. Las emisiones de gases de efecto invernadero también tienden a ser menores, lo que aumenta las credenciales de sostenibilidad.
Sin embargo, a pesar de todos los beneficios de una dieta basada en plantas, es difícil para los fabricantes de alimentos imitar de cerca las texturas y los sabores de los productos cárnicos que están sustituyendo, lo que, a su vez, no consigue convencer a los consumidores tradicionales de carne para que cambien de dieta.
En este sentido, Dutch Structuring Technology (dirección de destino) está marcando el ritmo como un importante disruptor del statu quo.
Con sede en Wageningen, en los Países Bajos, dirección de destino se fundó para comercializar sustitutos de carne y pescado de fibra larga de próxima generación a base de plantas, utilizando nuevas tecnologías y técnicas de producción diseñadas para superar los procesos existentes en términos de sabor, flexibilidad y escalabilidad.