Una operación minera conectada o “inteligente” aprovecha el poder de su propia información para ayudarle a obtener más de sus operaciones. También puede ayudarle a abordar otras necesidades empresariales urgentes, desde la protección de la seguridad de los trabajadores y el cumplimiento de los requisitos normativos hasta la satisfacción de las demandas futuras de la cadena de suministro.
Algunas de las empresas mineras más grandes del mundo ya están conectando sus operaciones y utilizando su información de nuevas maneras para crear lo que se conoce como la mina conectada.
¿El resultado? Un potencial prácticamente ilimitado para la mejora operacional y la transformación del negocio.
Por ejemplo, las empresas están capturando dato en tiempo real de procesos para tomar mejores decisiones empresariales en todas partes, desde el tajo hasta la cadena de suministro. Están utilizando acceso remoto para monitorear y ejecutar procesos de operaciones dispersas desde una ubicación central. Están utilizando tecnología RFID y tecnología inalámbrica para ayudar a realizar un seguimiento de los trabajadores que están bajo tierra o en un gran sitio minero.
Para tener una mejor idea de lo que es posible en sus operaciones, veamos un aspecto clave de una mina conectada: inteligencia operacional.
Poniendo la información a trabajar
Los controladores, los dispositivos inteligentes y el software en una mina conectada pueden ofrecerle acceso a miles de puntos de dato de procesos y maquinaria que, hasta ahora, eran inaccesibles.
El software de análisis puede luego contextualizar estos datos en información antes de compartirla con los trabajadores pertinentes. Por ejemplo, los operadores pueden hacer un seguimiento de los KPI, mientras que los gerentes de calidad pueden revisar la ley del mineral y los ejecutivos pueden comparar las operaciones con los precios de las materias primas.
Estos conocimientos sin precedentes pueden respaldar directamente sus objetivos de mejorar la eficiencia y aumentar la productividad.
Por ejemplo, los sensores de proceso pueden monitorear las tasas de alimentación y procesamiento, el flujo, la viscosidad y otras variables para ayudar a mejorar el rendimiento de los activos. Y los sensores de equipos pueden monitorear la vibración, el desgaste y el calor para ayudar a identificar problemas de rendimiento de los equipos antes de que se conviertan en costosos fallos imprevistos.
Además, el dato en tiempo real de sus operaciones puede incorporarse a modelos de informes e información para crear indicadores líderes que pueden ayudar a predecir los resultados de la producción, los puntos críticos y las fallas de los equipos.
La inteligencia operacional también puede aportar beneficios empresariales en áreas más allá de la optimización de las operaciones.
Una de esas áreas es el mantenimiento de registros normativos. Los sistemas de control pueden ayudarle a predecir las recuperaciones, calcular la cantidad de mineral producida y generar datos, que luego se entregan al personal de cumplimiento normativo en tiempo real. Esto puede ayudar a garantizar que se proporcione a las agencias reguladoras la información más reciente y precisa disponible.
Otra área es la gestión energética. Una mina conectada puede recopilar datos de su equipo y otros puntos para generar informes y pronósticos energéticos más precisos. Esta información puede usarse para identificar las principales causas de la ineficiencia energética y para optimizar el uso de los activos y la eficiencia energética sin afectar los resultados.
BESTECH, un proveedor líder de automatización de sistemas para la industria minera de Canadá, desarrolló un sistema de ventilación a demanda (VOD) para la gigante minera Vale. El sistema VOD utiliza variadores de frecuencia variable que regulan con precisión la velocidad del motor y mantienen los niveles de par para satisfacer las necesidades de la carga, a la vez que utilizan una capacidad de “arranque suave” para reducir el estrés mecánico en los motores.
Implementado en la mina Coleman de Vale en Ontario, el sistema VOD contribuye a un ahorro estimado de USD 400,000 en costos energéticos por año, con una conexión inicial a solo 16 ventiladores auxiliares.
Extraiga los datos
Una mina conectada no requiere una revisión completa de su infraestructura actual. Gran parte de los datos ya están disponibles en sus sistemas – simplemente hay que acceder a ellos, analizarlos y compartirlos.
Para obtener más información sobre cómo implementar y aprovechar al máximo una mina conectada, descargue nuestro nuevo informe oficial, “The Connected Mine.”