A menudo, es difícil llegar a un consenso. Ya sea en torno a la política pública o a las acciones empresariales, suelen existir diferentes puntos de vista, prioridad y objetivos que deben alinearse para llegar a un acuerdo. Al mirar hacia el futuro de la fabricación, hay un área en la que todos los interesados del sector están unidos: la importancia crítica de descarbonizar nuestra industria.
La naturaleza de la fabricación hace que esta meta sea ambiciosa. La fabricación es uno de los mayores contribuyentes a las emisiones de carbono a nivel mundial. En EE. UU., el sector representa casi una cuarta parte de las emisiones de carbono directas, y en Europa, se pueden atribuir 880 millones de toneladas de equivalentes de dióxido de carbono a la fabricación. Alcanzar el objetivo del Acuerdo de París de fabricación con carbono neto cero para 2050 requerirá esfuerzos concertados a varios niveles para reducir las emisiones, aumentar la eficiencia energética y mejorar la colaboración en toda la cadena de valor.