Recuerdo que en la universidad, un profesor de diseño mecánico nos dio una tarea. Durante una semana, cada uno de nosotros debía modelar una parte de un ensamblaje mayor con solo las medidas y algunas vistas de su dibujo 2D. Luego, debíamos regresar y tratar de averiguar cómo ensamblar las piezas creadas por los otros estudiantes. Estábamos tratando de resolver un rompecabezas 3D de un elefante, pero la subjetividad asociada con cada uno de nosotros impidió un ensamblaje exitoso. A veces no podíamos averiguar cómo encajar cada pieza. Otras veces, el modelado estaba en la escala incorrecta, lo que le daba al elefante tres patas de tamaño normal y una tan grande que uno pensaría que era una trompa de elefante de la vida real.
Este escenario en la escuela funciona como una anécdota convincente y educativa, pero si lo trasladamos a un entorno de productividad, las cosas podrían ser un poco más complicadas. Imagínese esto: un trabajador tarda demasiado en entender las instrucciones de un procedimiento de cambio, deteniendo la mayoría de los procesos y, por tanto, retrasando la producción y afectando directamente a los ingresos. O bien, uno de los pasos detallados en un manual de capacitación es tan vago que tres técnicos diferentes realizan el mismo procedimiento de tres maneras diferentes para tres clientes muy diferentes en las instalaciones, lo que provoca una variación en el resultado del mantenimiento de una máquina. Ya no es tan divertido, ¿verdad?
Introducción: realidad aumentada
Gracias a soluciones como la realidad aumentada (AR), podemos estar seguros de que estas situaciones se pueden evitar. La AR puede permitir que nuestros equipos accedan a la información desde un único repositorio capaz de actualizarse según los nuevos equipos y/o procedimientos, y propagar esos cambios a toda nuestra organización en tiempo real. Esta tecnología, junto con ThingWorx IIoT (Internet industrial de las cosas) y la analítica, impactan directamente en el rendimiento de nuestra empresa, según McKinsey:
- Reducción de costos 10–40%
- Mejora de la productividad 20–30%
- Reducción de visitas repetidas para operaciones de campo 5–20%
- Reducción del tiempo de viaje para operaciones de campo 5–30%
Al final, los resultados de la implementación de la tecnología de realidad aumentada pueden traducirse en mejores operaciones comerciales, mejoras en la capacitación, experiencias de usuario mejoradas y la liberación de la creatividad de un equipo. Sin embargo, la subjetividad puede estar presente incluso si sabemos que el conocimiento se puede encontrar en un solo lugar. ¿Qué hacer entonces?
Desate la creatividad
A veces estamos tan acostumbrados a las viejas maneras que, aunque tengamos un enfoque innovador, intentaremos hacer algo de la misma manera que antes. Afortunadamente, podemos resolver esto.
Las ventajas de crear contenido a partir de una solución de realidad aumentada son la limitación mínima que se tiene para compartir información. Podemos ofrecer asistencia remota mediante una llamada en directo, podemos crear contenido a través de los ojos del experto en la materia y podemos aprovechar todos nuestros medios y animar modelos para crear instrucciones de trabajo convincentes. Lo que intento decir es que podemos evitar la subjetividad si tenemos diferentes maneras de abordar las necesidades de nuestros equipos.
Las experiencias de realidad aumentada son una serie de elementos digitales que combinan información crítica y una interfaz fácil de usar que se puede diseñar de cualquier manera que queramos, lo que nos permite facilitar la transición desde un manual impreso pesado. Podemos explicar las cosas de maneras que las instrucciones impresas no pueden, desde el diseño asistido por computadora (CAD) en 3D hasta videos, explicando los procedimientos de una manera que todos los usuarios puedan comprender. Incluso si tenemos la información en nuestras manos, puede que se necesite un poco de diseño de interfaz de usuario. Al final, el objetivo es hacer que los datos sean accesibles, comprensibles y significativos. Las soluciones de realidad aumentada nos brindan las herramientas para este esfuerzo.
10 principios para crear una experiencia de realidad aumentada
Algunos consejos que podría darle son seguir una serie de principios que he aprendido del diseño cognitivo. A la hora de crear una experiencia de realidad aumentada, debe tener en cuenta:
- Estandarización. Asegúrese de que los procedimientos/máquinas/experiencias similares funcionen de la misma manera. Coherencia en la visualización de la información y las instrucciones.
- Utilice estereotipos. Asegúrese de que, en función de ciertos patrones conocidos por los usuarios, las experiencias funcionen como se espera.
- Armonice los controles con la disposición del equipo. Configure elementos que dejen claro lo que hay que hacer.
- Simplifique la presentación de la información. No importa la cantidad de información, siempre debe mostrarse de la manera más sencilla posible, en interfaces fáciles de leer.
- Presente la información con el nivel de detalle adecuado. Tenga en cuenta la situación para la que se requiere la información.
- Presente imágenes claras. Las imágenes deben ser distinguibles, visibles y fáciles de interpretar.
- Utilice redundancias. Proporcione la misma información de varias maneras.
- Utilice patrones. Organice en patrones para facilitar la comprensión de la información.
- Proporcione estímulos variables. Gráficos, imágenes, luces y sonidos diferentes.
- Proporcione retroalimentación inmediata. La capacidad de saber si lo que se está haciendo es correcto.
De esta manera, puede asegurarse de que la información no se interprete mal y de que todos sigan las mismas instrucciones sin (o con menos) subjetividad. Por lo tanto, mi pregunta final es: ¿qué le impide hacerlo ahora?