La transformación digital es uno de los problemas más urgentes a los que se enfrentan los fabricantes; ya no se trata de si se debe hacer, sino de cuándo y cómo hacerlo.
En este momento, muchas empresas se encuentran en algún punto del continuo de la transformación digital, trabajando para conectar sistemas y procesos aislados a fin de respaldar las tecnologías modernas de la Internet industrial de las cosas (IIoT).
Y aunque la necesidad es grande, especialmente con la creciente complejidad global y los desafíos de la cadena de suministro, pocas empresas pueden ofrecer todo lo que un fabricante necesita para lograr una transformación digital completa, incluidos los métodos para salvar las brechas técnicas y culturales entre la producción y los sistemas empresariales.
Los ecosistemas de asociación aceleran la transición a la fabricación inteligente
Los puntos débiles son importantes para las empresas que intentan la transformación digital como una actividad en solitario. La simple verdad es esta: necesitará diferentes socios de un amplio ecosistema para alcanzar sus objetivos y ofrecer valor a sus clientes.
Son esos socios los que comprenderán la estructura y la seguridad de la tecnología de la información (IT) y, lo que es más importante, salvarán la brecha entre IT y la tecnología de operaciones (OT). Cuentan con la profunda experiencia para aprovechar la tecnología, tanto de hardware como de software, para resolver un problema inmediato y respaldar los sistemas en el futuro.