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Para los fabricantes industriales, es un momento de cambio y de posibilidades. Desde el mantenimiento predictivo hasta el diseño modular, las últimas tecnologías pueden ayudar a las empresas a ser más eficientes e innovadoras. Están transformando la manera en que operan y están desafiando los modelos de negocio tradicionales.
Pero no todos están en la misma fase. A través de mi trabajo, he observado empresas que han adoptado la digitalización. Por otro lado, he visto empresas que están atrapadas en un bucle de pruebas de concepto (POC) que nunca terminan de desarrollarse o conectarse. Y luego están aquellas que todavía se encuentran en el punto de partida en lo que respecta a la digitalización.
Entonces, ¿cómo se crean las condiciones adecuadas para el cambio digital? El cambio comienza desde lo más alto. Los ejecutivos deben crear la cultura adecuada antes de poder aprovechar la digitalización. Y deben hacerlo rápidamente si desean mantenerse competitivos y a la vanguardia de su sector. A continuación, analizaré en detalle cuatro áreas en las que los ejecutivos deberían enfocarse para encaminar su empresa hacia la senda digital correcta.
Fomente una cultura de alto rendimiento
El vínculo entre la cultura de alto rendimiento y la digitalización puede no ser evidente a primera vista. Entre nuestros clientes, puedo observar a quienes simplemente piensan hacia adelante y se fijan nuevos estándares de rendimiento que son materialmente superiores al statu quo. De hecho, si desea impulsar la digitalización en su empresa, debe comprender su impacto en el negocio, elevar el listón y trabajar “hacia atrás” desde las opciones disponibles. El alto rendimiento implica inversión y disrupciones. La digitalización es una de ellas, y aprovecharla significa comenzar por entender su impacto en el rendimiento.
Piense estratégicamente
El mercado no espera. El cambio requiere sentido de urgencia para dinamizar el negocio. Demasiadas empresas se aferran al statu quo y esperan que su empresa sobreviva y continúe en medio del cambio. Pero esperar lo mejor no es realmente una estrategia. Una estrategia no consiste solo en definir en qué debe enfocarse su empresa, sino también en lo que no hará y en lo que dejará de hacer. Debe tomar decisiones porque los recursos son limitados, al igual que las oportunidades de hacer algo bien. Por ello, es clave que su gente piense estratégicamente primero y, luego, planifique la ejecución de la estrategia de la forma más eficiente posible. Para determinar el camino a seguir, debe:
- Adoptar una visión consultiva y externa de su empresa.
- Comprender cómo su empresa se compara frente a las mejores.
- Decidir qué indicadores financieros abordar primero.
Este camino es la suma de los pasos que debe tomar. Cuál viene primero y por qué, cuál viene después y por qué, y así sucesivamente, dependerá de usted. Sea cual sea su elección, la solidez financiera de cada paso debe ser la columna vertebral de su estrategia.
Elija a sus socios
Necesita construir un ecosistema que combine conocimientos industriales y digitales. Ninguna organización tiene la respuesta total a la digitalización. Más bien, se trata de trabajo en equipo y alianzas. Para proveedores y socios de soluciones por igual, su red será una pieza clave para su negocio futuro. Debe buscar un modelo de negocio que facilite un enfoque conjunto y lo haga sostenible. Luego, busque socios que puedan cubrir las brechas de tecnología y/o competencias que existan internamente. Estos socios también pueden ayudar a que el precio de sus acciones de digitalización e implementación sea más accesible.
Aproveche al máximo su capital humano
La conversación sobre la transformación digital suele estar dominada por la tecnología. Pero es fundamental no perder de vista lo que realmente importa. Las personas son su activo más importante. Y para sacar lo mejor de su gente, debe motivarlas a actuar con agilidad, cuestionar el statu quo y prosperar con ideas. Para lograrlo, conviene inyectar una dosis saludable de inteligencia emocional en el liderazgo.
Se está produciendo un cambio de paradigma importante en el proceso de pensamiento entre los mundos no digitales y digitalizados. Las soluciones de productividad basadas en software y ciencia de datos pueden parecer infinitas, dada la enorme versatilidad de las soluciones digitales. En la automatización convencional, el software se utiliza esencialmente como una herramienta para programar controladores y actuadores de hardware (¡el cerebro de un proceso!). La automatización, tal como la conocemos, es una ciencia comprobada de más de 100 años, en la que potentes algoritmos combinados con un conocimiento profundo del proceso físico son clave para el rendimiento. Por otro lado, también ofrece mucho menos espacio para la creatividad que el mundo virtual.
Si bien las soluciones digitales pueden ser ilimitadas, potenciadas con analítica y aumentadas con realidad virtual, también deben serlo las mentes de sus colaboradores más destacados.
En Rockwell Automation, nos especializamos en ayudar a las empresas a gestionar sus datos, habilidades digitales y seguridad de red. Además del conocimiento técnico, aportamos experiencia para hacer posible el cambio digital.
Publicado 5 de octubre de 2020