Entrando en la era de la ejecución
Durante años, la inteligencia artificial en la fabricación estuvo en gran medida limitada a pruebas de concepto y sistemas cerrados. Esa fase está llegando a su fin y el cambio ha sido decisivo. Los fabricantes están avanzando rápidamente más allá de la experimentación e incorporando inteligencia artificial directamente en los flujos de trabajo operativos.
En 2026, más de un tercio de las operaciones ya están aumentadas con inteligencia artificial, y se espera que esa cifra supere el 50 por ciento para el final de la década.
Las organizaciones que puedan escalar de manera confiable la inteligencia artificial en todas sus operaciones y en la toma de decisiones diaria dejarán atrás los datos fragmentados, los sistemas aislados y las tecnologías desconectadas para ayudar a protegerse contra amenazas externas mientras optimizan sus propios procesos de producción.
Esta transición refleja una evolución más amplia en la transformación digital. Los fabricantes ya no se preguntan si la inteligencia artificial funciona; se centran en cuán rápido y consistentemente puede entregar valor.
La inteligencia artificial en acción
A medida que los fabricantes pasan de programas piloto a despliegues a escala de producción, la inteligencia artificial está demostrando su valor como parte de la ejecución cotidiana. Los hallazgos del informe State of Smart Manufacturing muestran que las organizaciones líderes están aplicando inteligencia artificial en las funciones de calidad, operaciones y riesgos para ayudar a los equipos a actuar más rápido y con mayor confianza.
Un ejemplo proviene del Eastern Municipal Water District (EMWD), la sexta agencia de agua más grande de California, que aplicó inteligencia artificial y aprendizaje automático para mejorar el desempeño en uno de los procesos más complejos y con mayor consumo de energía del tratamiento de aguas residuales: la aireación.
El desempeño de la aireación cambia constantemente a medida que las tasas de flujo y las cargas de amoníaco fluctúan a lo largo del día. Los sistemas de control tradicionales basados en reglas tienen dificultades para mantener el ritmo, lo que requiere intervenciones manuales frecuentes por parte de los operadores. En colaboración con Rockwell Automation, EMWD probó un sistema de control habilitado con inteligencia artificial que monitorea continuamente las condiciones de operación y ajusta automáticamente las respuestas de control a medida que cambian las condiciones. En lugar de reaccionar después de que el desempeño se desvíe, el sistema anticipa la demanda y optimiza el flujo de aire en tiempo real.
Los resultados fueron inmediatos y medibles. EMWD redujo el flujo de aire a la cuenca de aireación hasta en un 31 por ciento, disminuyendo el consumo de energía mientras mejoraba la calidad y reducía el uso de productos químicos. Lo más importante es que la solución de inteligencia artificial se integra directamente en el sistema existente, haciéndola repetible y escalable para futuros casos de uso.
Empoderando a las personas
Las operaciones de fabricación generan más datos que nunca. Sensores, variadores, máquinas y sistemas de control generan datos durante todo el proceso de producción. Aun así, el informe State of Smart Manufacturing revela que solo el 43 por ciento de los datos recopilados se utiliza de manera eficaz. Para ganar, debemos mejorar la usabilidad de los datos recolectados.
Entonces, ¿cómo cerramos esa brecha? ¿Y cómo entregamos los datos correctos a las personas correctas en tiempo real?
Los datos contextualizados, entregados de manera segura a las personas adecuadas, permiten tomar decisiones mejores y más rápidas. La inteligencia artificial se convierte en un multiplicador de fuerzas en la planta, en los centros de operaciones y en toda la organización. Los equipos ahora pueden dedicar menos tiempo a interpretar datos complejos y más tiempo a mejorar los resultados.
Sin embargo, la confianza es crucial. A medida que los fabricantes dependen cada vez más de los conocimientos impulsados por inteligencia artificial, necesitamos saber que los datos y los sistemas subyacentes son verdaderamente confiables para que la inteligencia compartida elimine la incertidumbre.
La inteligencia artificial no reemplaza la toma de decisiones humanas en las principales organizaciones de fabricación, la fortalece. Al combinar el juicio experto humano con dato en tiempo real, los fabricantes están permitiendo operaciones más ágiles, informadas y resilientes.
En la era de la ejecución, las organizaciones que tratan la inteligencia como un recurso compartido tienen una ventaja competitiva.
Fabricación para el futuro
El informe State of Smart Manufacturing deja claro que la inteligencia artificial ha pasado al núcleo de las operaciones de fabricación modernas. Para las organizaciones líderes, la inteligencia artificial está integrada en cómo se toman las decisiones, cómo se realiza el trabajo y cómo se mejora el desempeño con el tiempo.
La ejecución separa el impacto de la ambición, y los fabricantes reconocen la necesidad de sistemas conectados e interoperables para convertir los datos en capacidad operativa diaria.
Igualmente importante, la inteligencia artificial solo entrega resultados cuando apoya a las personas más cercanas al trabajo. Cuando los equipos reciben información contextual oportuna en la que confían, actúan más rápido y con mayor consistencia. Los problemas surgen antes y las personas pasan de reactivas a proactivas.
La era de la ejecución recompensa a los fabricantes que tratan la inteligencia como una infraestructura cuidadosamente diseñada y ampliamente accesible, integrada en el trabajo diario. Esas empresas no siguen las tendencias de la inteligencia artificial. Ponen la inteligencia a trabajar, de manera constante y a escala.
Los hallazgos de este blog provienen de nuestro 11.º informe anual State of Smart Manufacturing. Esta publicación anual brinda datos de referencia, mejores prácticas e información clave de fabricantes en todas las etapas de la transformación digital a nivel mundial. Por favor, visite rok.auto/sosm para descargar el informe completo.